Hace menos de dos años, el Manto Regio de la Virgen del Mar se expuso en Sevilla dentro de la gran muestra sobre arte y devoción en Andalucía que la Fundación Cajasol acogió con motivo del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular. Ahora puede contemplarse en el Patio de Luces del Palacio Provincial de Almería. Es una de las piezas de Regina Maris. Madre y Patrona de Almería, la exposición que conmemora el 75 aniversario de la coronación canónica de la Virgen del Mar y abre los actos por el 525 aniversario de su aparición en la playa de Torregarcía. La Fundación es su patrocinador principal.
Para aquella exposición de Sevilla, que reunió 85 piezas de extraordinario valor histórico y artístico, quisimos que estuviera presente la devoción de las ocho provincias andaluzas. El manto, bordado entre 1862 y 1863 y donado por los reyes Isabel II y Francisco de Asís, permitió entonces que los tesoros de la Patrona se conocieran fuera de su ciudad. Con Regina Maris damos el paso contrario, de modo que es Almería la que enseña a toda Andalucía, y a cuantos la visiten, la dimensión de su Virgen y de su historia.
Comisariada por Alfredo Ureña, la muestra reúne alrededor de medio centenar de piezas, algunas de ellas nunca antes expuestas, cedidas por la propia Hermandad, conventos de clausura, colecciones particulares, museos y archivos. Las esculturas, pinturas, orfebrería, ajuar textil y documentos se reparten en cinco secciones que van desde la aparición de la imagen hasta la coronación de 1951. Evocan aquel acontecimiento la corona que donó el pueblo almeriense y las joyas que los Talleres de Arte Granda realizaron para la ocasión. Figuran además la partitura original del himno de la Patrona y obras de artistas almerienses como Jesús de Perceval, Luis Cañadas, Francisco García Giménez, Pituco, y Carmen Pinteño.
Junto a los objetos y documentos, la exposición nos acerca a lo que no cabe en una vitrina, como las historias, los sentimientos, las costumbres y los recuerdos que han rodeado a la Virgen del Mar durante generaciones. Es una devoción muy arraigada en la memoria colectiva de esta tierra, y Regina Maris quiere dar a conocer ese patrimonio material e inmaterial.
En la Fundación Cajasol llevamos tiempo trabajando para reconocer y proteger la cultura propia de cada rincón de Andalucía, porque lo entendemos como parte de nuestra responsabilidad con la comunidad y con su diversidad. Este mismo año trajimos por primera vez a Almería los Premios Gota a Gota de Pasión, que recorren Andalucía distinguiendo el patrimonio y la labor de las hermandades. Con esa edición rendimos homenaje al mundo cofrade no sólo de la capital, sino también de la provincia, y por eso quise recordarlo en la sede de la Diputación.
El proyecto nace de la suma de esfuerzos entre la Hermandad de la Virgen del Mar, la Diputación de Almería, el Ayuntamiento de Almería y la Fundación Cajasol. Se enmarca en un programa de actos en el que participa también la Junta de Andalucía. Sin esa colaboración entre administraciones, hermandades, instituciones culturales y sociedad civil, iniciativas de esta envergadura no podrían salir adelante. Mi agradecimiento a todas ellas y a quienes nos acompañaron en la inauguración: el presidente de la Diputación, José Antonio García Alcaina; la alcaldesa, María del Mar Vázquez Agüero; los consejeros de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, y de Educación, María del Carmen Castillo; el vicario general de la diócesis, Ignacio López; el hermano mayor de la Hermandad, Jorge Juan Fernández, y el comisario, Alfredo Ureña.
Una de las señas de identidad de nuestra institución es precisamente su vocación de punto de encuentro para proyectos con verdadera repercusión cultural y social. Almería merece ese compromiso por la riqueza de su patrimonio y por el esfuerzo colectivo de mantenerlo vivo, y para nosotros es un privilegio formar parte de esta celebración. La exposición permanece abierta hasta el 30 de octubre.




