Desde primera hora de la mañana, la energía y el compromiso de los participantes se han hecho evidentes. Hemos podido compartir puntos de vista sobre los retos que afrontamos en un momento decisivo para la economía mundial, pero también para el futuro de nuestras sociedades. Sevilla y Andalucía tienen mucho que decir y mucho que aportar en este escenario global, porque siempre hemos sido puente entre culturas y continentes.
Durante la rueda de prensa de bienvenida he querido destacar la posición privilegiada de nuestra tierra en las relaciones entre los dos continentes, y la oportunidad de oro que supone este encuentro para que Sevilla se proyecte internacionalmente como sede de nuevas y más fuertes alianzas comerciales e institucionales. No es sólo una cuestión económica: es también la oportunidad de consolidar la cultura del diálogo, del consenso y del entendimiento entre quienes compartimos una historia y un presente común.
La jornada de la tarde ha sido un ejemplo perfecto de este espíritu. Bajo el lema “Mujer, Empresa y Liderazgo en Iberoamérica”, hemos escuchado a mujeres excepcionales, referentes en sus sectores, que nos han recordado el poder transformador de la igualdad y la necesidad de avanzar sin dejar a nadie atrás. Y ha sido un honor acompañar la entrega de los Reconocimientos Mujer, Empresa y Liderazgo en Iberoamérica 2025, un merecido homenaje a Alejandra Mustakis, Pita de la Vega, Pilar Cosentino y Mónica Heller, ejemplos de constancia y superación que demuestran que la igualdad de oportunidades es clave para un desarrollo económico y social verdaderamente sostenible.
Lo que hemos vivido hoy demuestra la relevancia de este congreso y la posición privilegiada de nuestra tierra en el ámbito iberoamericano. Desde la Fundación Cajasol, trabajamos día a día para que Sevilla sea un referente de diálogo, de apertura y de colaboración. Porque creemos en la fuerza de los lazos que unen a Iberoamérica con Andalucía, y en la responsabilidad que tenemos de seguir construyendo juntos un futuro de progreso, crecimiento y oportunidades compartidas.
Aprovecho estas líneas para reconocer la extraordinaria labor de Núria Vilanova al frente de CEAPI y agradecer a todos los que han hecho posible que este congreso se celebre en nuestra sede, un auténtico espacio de diálogo y entendimiento que nos define y nos enorgullece.
El éxito de esta primera jornada me llena de optimismo y de confianza en los frutos que, estoy seguro, nacerán de este encuentro. Seguiremos trabajando para que la cultura, la acción social, la formación y el emprendimiento sean pilares de ese futuro compartido que queremos para nuestra tierra y para todo el espacio iberoamericano.




