Hoy he tenido el privilegio de dar la bienvenida, desde la Fundación Cajasol, a una mesa redonda tan necesaria como oportuna: “Retos de la salud mental en adolescentes, jóvenes y familias”, organizada por el Centro Psicosanitario Galiani en el marco de la inauguración de su nuevo Centro Terapéutico de Día.
Me alegra especialmente que nuestra sede haya servido una vez más como punto de encuentro para la reflexión colectiva en torno a un asunto que no puede esperar: la salud mental. Un tema que, afortunadamente, va dejando de ser tabú y que cada vez ocupa un lugar más central en el debate público, en las agendas institucionales y, lo que es más importante, en la conciencia social.
El reciente caso de acoso escolar que hemos vivido en Sevilla nos ha golpeado como comunidad. Nos recuerda, con dureza, que nuestros jóvenes son especialmente vulnerables y que debemos prestar atención, acompañar, detectar señales de alerta y actuar a tiempo.
Por eso resulta tan importante escuchar hoy a especialistas como Alejandra Vallejo-Nágera, Antonio Escribano y Rafael Guzmán. Porque necesitamos más voces cualificadas que nos orienten, nos enseñen y nos animen a pedir ayuda sin miedo, sin prejuicios. Y agradecer también al Centro Galiani por promover este tipo de encuentros, tan necesarios para las familias que a menudo no saben por dónde empezar o cómo afrontar determinadas situaciones.
Desde la Fundación Cajasol, queremos contribuir activamente a esta toma de conciencia. Crear espacios seguros de diálogo, abrir nuestras puertas a quienes trabajan por el bienestar emocional y mental de la sociedad y, muy especialmente, de la juventud andaluza. Porque solo desde ese compromiso compartido podremos construir una comunidad más sana, empática y preparada para afrontar los desafíos del presente y del futuro.




