Hay actos que tienen un sabor especial porque significan un paso adelante, una puerta que se abre por primera vez. La primera entrega de los Premios Gota a Gota de Pasión en Almería, celebrada este martes en el Círculo Mercantil de la capital, ha sido uno de ellos.
Llevamos estos galardones a Almería porque creemos que las tradiciones de cada territorio merecen ser reconocidas en su propio suelo. La Semana Santa almeriense tiene una personalidad singular, marcada por la sobriedad y la influencia levantina, y ese carácter propio la hace tan valiosa como cualquier otra expresión de la pasión en Andalucía. Reconocerla aquí, con quienes la protagonizan y la custodian, era lo que correspondía hacer.
En esta primera edición hemos distinguido a cinco entidades que, cada una desde su ámbito, contribuyen a que la Semana Santa de la provincia siga viva, crezca y se transmita. La Hermandad del Silencio, galardonada con el Premio Acción Social, encarna ese vínculo entre devoción y compromiso con los demás que tanto admiro en el mundo cofrade. La Hermandad del Resucitado, reconocida en la categoría de Patrimonio y Cultura, ha tenido el acierto y la valentía de incorporar la imagen de María Magdalena a su cortejo, enriqueciendo así su patrimonio cultural. La Banda de Cornetas y Tambores Santa Cruz de Almería acumula una trayectoria que habla por sí sola y que el Premio Trayectoria apenas hace justicia. El Santísimo Cristo de la Expiración de Adra representa ese patrimonio artístico heredado que tenemos la obligación colectiva de proteger. Y las Casas Museo de la Semana Santa son exactamente el tipo de proyecto que necesitamos: iniciativas que ponen en valor lo que tenemos, que lo hacen accesible y que garantizan que las generaciones futuras puedan también hacerlo suyo.
A todos ellos quiero reiterarles mi enhorabuena y mi gratitud. Su trabajo no es solo religioso ni siquiera solo cultural: es un acto de identidad y de memoria colectiva.
Esta primera cita en Almería no hubiera sido posible sin la implicación de entidades que conocen bien la provincia y que han creído en el proyecto desde el primer momento. Agradezco especialmente al diario La Voz de Almería y al resto de colaboradores su generosa disposición. Construir algo nuevo siempre requiere de aliados que compartan la misma visión, y en Almería los hemos encontrado.
Desde la Fundación Cajasol llevamos años trabajando para que nuestra presencia en el conjunto de las provincias andaluzas sea cada vez más sólida y más útil. Los Premios Gota a Gota de Pasión son una de las herramientas con las que expresamos ese compromiso: el de una institución que no mira Andalucía desde Sevilla, sino que camina por ella.
Nos quedamos en Almería. Y volveremos.




