Hoy he tenido el privilegio de participar un año más en la entrega de premios de Mi Libro Preferido, un proyecto al que en la Fundación Cajasol tenemos un cariño muy especial. Lo hacemos de la mano de la Fundación José Manuel Lara, a la que agradezco profundamente su colaboración y su compromiso con el fomento de la lectura entre los más jóvenes.
Cada edición de este certamen es una celebración de la creatividad, el talento y la pasión por los libros de cientos de alumnos y alumnas de toda Andalucía, Ceuta y Melilla. Y esta décima edición ha vuelto a ser un éxito rotundo.
Más de 11.000 escolares han participado en el certamen a lo largo de estos años, y solo este curso hemos recibido cerca de 900 textos y un centenar de pódcast procedentes de 227 centros educativos. Todo un testimonio de que la lectura y la escritura siguen vivas entre nuestros jóvenes, a pesar del empuje constante de las tecnologías y los nuevos formatos de entretenimiento.
Este proyecto es especial para nosotros por varias razones. En primer lugar, porque nos encanta ver nuestras sedes llenas de jóvenes talentos que aportan frescura, entusiasmo y nuevas perspectivas. Y, en segundo lugar, porque creemos firmemente que leer y escribir son herramientas fundamentales para el crecimiento personal y el desarrollo de una mirada crítica sobre el mundo.
Como he compartido hoy con los asistentes, los libros nos acompañan a lo largo de toda la vida. Nos ayudan a construir nuestra personalidad, a entender la complejidad del ser humano y a desarrollar una sensibilidad que va más allá de lo inmediato. Por eso es tan importante fomentar la lectura desde edades tempranas, como hace Mi Libro Preferido.
Además, la experiencia de leer se convierte en un estímulo para crear, para contar nuestras propias historias, como han demostrado todos los participantes de esta edición con su creatividad, calidad literaria y capacidad de reflexión.
A todos los premiados, sus familias y los docentes que los acompañan en este camino: mi más sincera enhorabuena. Habéis demostrado que el libro no solo sigue teniendo un papel fundamental en nuestra sociedad, sino que es perfectamente compatible con la tecnología y con los nuevos lenguajes de la era digital.
Desde la Fundación Cajasol seguiremos apostando por proyectos como este, que promueven la educación, la cultura y el conocimiento. Porque creemos que invertir en el talento y en la formación de nuestros jóvenes es la mejor apuesta de futuro que podemos hacer.




