Hay noches que no se olvidan, y la del 24 de junio de 2025 en la Fundación Cajasol va a ser, sin duda, una de ellas. Coincidiendo con San Juan, celebramos la II Gala de los Premios del Flamenco Cajasol, una cita que ya se ha convertido en un punto de encuentro imprescindible para los que amamos este arte.
Desde que lanzamos esta iniciativa, lo hicimos con la convicción de que el flamenco –nuestra bandera cultural más genuina– merecía su propia noche de homenaje, su alfombra roja. Una gala en la que nuestra tierra pudiera honrar a las grandes figuras del cante, el baile y el toque, y donde también se reconociera a quienes lo cuidan, lo impulsan y lo sienten como algo propio.
Esta segunda edición ha consolidado ese sueño. Hemos vivido una velada emocionante, llena de talento y de verdad, en la que Paco Cepero, Manolo Marín y José Mercé fueron los protagonistas de un merecido reconocimiento. Tres maestros universales que han consagrado su vida a engrandecer el flamenco y llevarlo por los escenarios del mundo.
Como presidente de la Fundación Cajasol, me llena de orgullo que nuestra institución sea hoy un punto de encuentro anual del sector. Estos premios no son sólo un homenaje individual, sino un tributo colectivo a una de nuestras señas de identidad más poderosas, que es también motor económico y proyección internacional para Andalucía.
El flamenco es de quienes lo hacen y de quienes lo aman. Y esa noche, en nuestra sede, estaban los grandes artistas del primer grupo y los muchos enamorados del segundo. Fue una verdadera celebración de la esencia andaluza, que sigue viva, en movimiento, mezclando tradición y futuro.
Gracias a todos los que nos acompañaron. Seguimos apostando fuerte por el flamenco, porque creemos en él como símbolo de lo que somos y de todo lo que podemos llegar a ser.




