Este lunes he tenido el honor de dar la bienvenida, en nombre de la Fundación Cajasol, a los participantes en la Asamblea Mundial de Gobiernos Locales y Regionales, que se celebra estos días en Sevilla en el marco de la Cumbre de la ONU sobre Financiación para el Desarrollo.
Nuestra sede se ha convertido en punto de encuentro de líderes municipales y regionales de los cinco continentes, así como de representantes de organismos internacionales y expertos comprometidos con el reto de construir un desarrollo más justo, equilibrado y sostenible desde lo local.
Lo he dicho durante mi intervención y quiero repetirlo aquí: es un privilegio poder contribuir, desde nuestra tierra, a una reflexión tan relevante y necesaria como la que promueve esta Asamblea. Porque las ciudades, los municipios, las regiones… son cada vez más protagonistas en la resolución de los grandes desafíos de nuestro tiempo. Son el primer eslabón de la acción pública, el más cercano a las personas y, por tanto, el más directamente implicado en ofrecer respuestas reales a problemas reales.
Sevilla y Andalucía están llamadas a desempeñar un papel importante en ese nuevo marco de cooperación internacional más descentralizado, más inclusivo y más conectado con los territorios. Y desde la Fundación Cajasol queremos seguir siendo aliados activos de esa transformación, reforzando nuestro compromiso con el diálogo, la cooperación, la justicia social y el desarrollo sostenible.
Gracias a todas las personas e instituciones que están haciendo posible este gran encuentro global desde nuestra ciudad. Y gracias especialmente a quienes confían en que el futuro se construye escuchando y trabajando juntos.




