Educación financiera una cuestión de responsabildiad
Hace apenas unos días he tenido la oportunidad de recoger, en nombre de la Fundación Cajasol, los galardones con los que hemos sido distinguidos por parte de la revista ‘Actualidad Económica‘.

Por supuesto, quiero reiterar desde este blog mi agradecimiento al Jurado de dicho Premio, por lo que supone de reconocimiento al esfuerzo que desde la Fundación desarrollamos, el profesorado, hasta todo el personal y muy especialmente a los voluntarios que desinteresadamente colaboran con nosotros.

Pero también quisiera aprovechar para compartir con ustedes una reflexión sobre la importancia de la educación financiera. Si bien lo pensamos, prácticamente desde nuestra infancia, cuando nuestros padres nos daban unas monedas para un caprichillo, todos tenemos relación con el mundo de las finanzas. Y a partir de ahí, a lo largo de toda nuestra vida tomamos decisiones financieras que nos afectan a nosotros y a nuestras familias.

Y es verdad que hay conceptos elementales que tenemos que asimilar cuanto antes mejor. Yo ponía como ejemplo que un crédito no debe servir para gastar lo que no tenemos, sino para gastar hoy lo que vamos a ganar más adelante y sobre esa base tenemos que tomar nuestras decisiones.

Desde Fundación Cajasol hemos hecho un esfuerzo por difundir estos conceptos, que precisamente por ser elementales resultarán básicos a lo largo de la vida de los que hoy son más jóvenes. Y hemos buscado hacerlo a través de acciones de comunicación atractivas, como nuestros vídeos de animación, que han tenido una gran acogida y con otro tipo de iniciativas, como nuestra presencia en la Feria de las Ciencias o los cursos de formación a los emprendedores.

Porque estar formados no consiste solo en tener una titulación sino estar preparados para desenvolverse en todos los ámbitos de la vida. En el trabajo, por supuesto, pero también en nuestras relaciones familiares, comerciales, como consumidores y en múltiples facetas de la vida.

Finalmente, pensemos que no se trata solo de una cuestión individual, sino colectiva, como sociedad, porque cada año en un país como el nuestro se toman millones de pequeñas decisiones financieras –desde plantearse ahorrar a pedir un crédito, desde abrir un fondo de pensiones a pagar un coche mediante un crédito— que, tomadas en su conjunto, claro que afectan no solo a quien individualmente las toman, sino a todos.

Que esas pequeñas decisiones se tomen con el máximo de responsabilidad es uno de nuestros objetivos mediante las acciones de Educación Financiera. Recibir un premio tan relevante como el de ‘Actualidad Económica’ supone, sin duda, un importante estímulo para nuestro trabajo.