El cine celebra su gran noche en Sevilla y la Fundación Cajasol colabora como dinamizador cultural
Estos días, la ciudad de Sevilla está viviendo la gala de los Premios Goya como lo que es: un extraordinario acontecimiento cultural centrado en un sector, el audiovisual y, en concreto, el del cine, que, en los últimos años, podríamos decir ya décadas, está viviendo un auge impresionante.

La Fundación Cajasol se ha sumado a este acto en coherencia con su papel de dinamizador cultural, aspecto en el que nuestra entidad avanza a velocidad de crucero, con la ampliación de las salas expositivas y con nuestra creciente programación vinculada a un amplísimo abanico de la creación artística.

Este viernes vamos a acoger en nuestra sede un interesantísimo encuentro –las entradas se han agotado rápidamente— al que van a acudir parte de los equipos de dirección, reparto y producción de las cuatro películas nominadas al Goya a la mejor cinta iberoamericana. En efecto, vamos a contar con la presencia de representantes de la mexicana Roma (poco que añadir a su extraordinario éxito), la uruguaya La Noche de 12 años, Los Perros (Chile) y la argentina El Ángel, que conversarán con el público asistente al Teatro Cajasol. Entre las cuatro, además de la candidatura a mejor película iberoamericana, reúnen numerosas nominaciones en los distintos apartados de los premios Goya.

La importancia y el interés de este encuentro justificarían por sí mismos nuestra participación en las actividades relacionadas con esta entrega de galardones, pero yo quisiera aprovechar la ocasión de exponer otros dos motivos que nos impulsan a sumarnos a la fiesta de los Goya.

La primera tiene que ver con la profunda vinculación de nuestra Fundación con el cine. Semana tras semana, nuestra sede se llena de amantes del séptimo arte que disfrutan con auténticas joyas cinematográficas. Por remitirme a las más recientes, les citaré algunos de los ciclos que hemos albergado: el de cine y música y el de cine y pintura, con pases de películas tan emblemáticas como como Pasión, de Jean-Luc Godard, por no citar el del cine del período de entreguerras, todo ello fruto de nuestra colaboración con el no menos mítico Cine Club Vida.

Por cierto, que no solo es Sevilla escenario de nuestra actividad vinculada al cine: a finales de año, la plaza Doce de Octubre de Huelva ha albergado una exposición sobre el cine de principios de siglo XX, en colaboración con La Cinémathèque Française y la Fundación La Caixa.

Pero es otra de las actividades de cine que albergamos en Fundación Cajasol la que me mueve a una última reflexión de este post. Se trata del ciclo ‘Los Oficios del Cine’, al que acuden un importante número de la variadísima gama de profesionales que desarrollan su actividad en el sector audiovisual, desde guionistas a directores, de productores a cámaras y técnicos en sonido, de los profesionales de la iluminación a los del atrezzo, el vestuario, el maquillaje o el montaje.

El mundo del cine no es solo un mundo de creatividad. Siendo esto importantísimo, no lo es menos que se trata de una auténtica industria, generadora de empleo y riqueza, que acoge buena parte del talento y la profesionalidad que atesora nuestra tierra, cuyo conocimiento y prestigio aumentan a medida que se acogen los múltiples rodajes, muchos de ellos internacionales (desde el archiconocido de Juego de Tronos a la rutilante serie MotherFatherSon –BBC-, de Richard Gere), que toman a Andalucía como escenario.

Por tanto, el mundo del cine es también, un terreno fértil para otra de las pasiones y compromiso de Fundación Cajasol: el apoyo al emprendimiento.

Motivos más que de sobra para estar apoyando y celebrando como se merece esta gran fiesta del cine que significa la Gala de los Premios Goya.